Etiquetas

, , , , , , , ,

El paulatino descenso de la población mundial de la abeja europea (Apis mellifera) detectado en los últimos 20 años está provocando una disminución en la producción y rendimiento de los cultivos en países como Estados Unidos, Francia, Italia o España.

Apis_mellifera_carnica_worker_hive_entrance_3

La abeja europea es originaria de África desde donde se dispersó hacia Europa, India y China. La llegada de los primeros europeos a América permitió la invasión de Apis mellifera por todo este continente.  Su ecología les convierte en factores clave para la reproducción y dispersión de gran cantidad de especies vegetales.

En la Unión Europea se calcula que más del 25% de los cultivos necesitan de las abejas para su polinización, otros sectores elevan esta cifra en España hasta el 70% de los cultivos.  En el caso de EE.UU. hay especies vegetales, como los almendros (Prunus dulcis), que  dependen  casi en su totalidad de las abejas para su producción.

Las causas de este descenso poblacional a nivel mundial no están claras, aunque probablemente sea debido a la sinergia de distintos procesos. Las causas más aceptadas son la acción de los hongos Nosema apis y Nosema ceraneae los cuales infectan a las abejas produciendo su muerte o la utilización de distintos productos plaguicidas e insecticidas. A esto se le suma en España la aparición de una especie invasora, la avispa asiática (Vespa velutina), la cual se alimenta de abejas,  lo que está produciendo un aumento en la desaparición de Apis mellifera. Otras causas que se defienden para explicar esta pérdida son el calentamiento global y la sobreexplotación de monocultivos.

Independientemente de las causas del descenso de la población mundial de abejas los gobiernos ya han comenzado a tomar acciones para resolver este problema lo antes posible debido a que el abastecimiento de gran parte de nuestras plantas que consumimos habitualmente como la lavanda (Lavandula latifolia), el avellano (Prunus dulcis), el girasol (Helianthus annus), la zarzamora (Rubus ulmifolius) o el romero (Rosmarinus officinalis), entre otros, dependen de forma directa de las abejas.

Por Javier Zulategui Beñarán